Si Franco levantara la cabeza 

Los fines de semana caseros pueden tener sus puntos positivos, como fue el mio anterior. Un sábado decides hacer maratón de películas que siempre has querido ver y que habías ido dejando en la recámara y te encuentras con ‘Ha vuelto’ (Er ist wieder da). Es una obra alemana, basada en el libro de Timur Vermes.


Dicha película es un intento de hacer una comedia con toques de crítica social que, para mi gusto, termina quedándose un poco floja. La intención cuenta, pero el resultado deja algunos cabos sueltos. Aún así, quitando el hecho de que el humor de este film no me termina de enamorar, no dudo en recomendarla como ejercicio mental. Con el absurdo planteamiento de que, sin ningún motivo aparente, Hitler se despierta en la Alemania del siglo XXI, consiguen mostrarnos situaciones que dan mucho que pensar. 

Y es que, alrededor la incredulidad de la población ante el hecho de que ese hombre sea el auténtico Hitler, se crea un campo de fuerza mediático que termina siendo abrumante. Un supuesto imitador de Hitler que, en realidad, no es más que el verdadero, sacado de su época y tratando de adaptarse a la vida moderna mientras trata de captar seguidores para su causa.

Y, lo cierto es, que las palabras del Führer son muy aplaudidas por los ciudadanos. Incluso una cadena de televisión decide darle cada vez más minutos en su canal -algo que también nos incita a reflexionar sobre las líneas rojas que los medios de comunicación deciden saltarse con tal de conseguir subir sus audiencias-.

En un intento de falso documental, Hitler se pasea por las calles de la Alemania del siglo XXI escuchando las palabras de su población. Personas que, parece ser, están bastante de acuerdo con los ideales del líder. Y ahí estás tú, viendo cómo de nuevo aumenta el racismo en nuestros años. Algo que muestra muy bien la película y que narra lo que está actualmente sucediendo en la sociedad con hechos como la crisis de los refugiados.

Y, lo cierto es, que esto no es ficción. Esto es real. Son sentimientos que hoy en día muestra mucha gente a diario. Otros tratan de ocultarlos por miedo a parecer extremista. Pero, ciertamente, en el siglo XXI muchos son los que piensan igual.

Mientras veía la película recordaba una de mis salidas con la televisión para realizar un reportaje sobre el aniversario de la muerte de Franco. Para fotografiar y enmarcar fueron nuestras caras al encontrarnos con personas de todo tipo y de todas las edades que admitían ante la cámara que ojalá volviese una persona como Franco. En los últimos años ha vuelto a crecer un sentimiento unido a la necesidad de un Caudillo que venga para “arreglar” el país.

Algo tenemos que estar haciendo mal. No sé muy bien quién o si todos somos culpables por nuestra parte pero, cuando llegamos a un punto en que mucha gente desea que alguien como Hitler o Franco digan de nuevo “aquí estoy yo”, es que algo va mal. Muy mal.

¿Qué pasaría si Franco levantase la cabeza? ¿Pasaría lo mismo? Tristemente, creo que en gran parte sería así.

Por supuesto que hay cosas que cambiar y mucho que arreglar. Pero no creo que, ni por asomo, nuestra solución esté en manos de alguien como ellos.

Hay que cambiar las cosas y tenemos que hacerlo entre todos.

Habrá que empezar por arreglar nuestra democracia, nuestro sentido de crítica política y social y nuestro pasotismo ante lo que los nuevos líderes -o no tan nuevos- están haciendo con nosotros.

Y, entonces, si Franco levantara la cabeza, la volvería a tumbar.


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